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viernes, 14 de septiembre de 2012

Problemas generacionales

La gente trata de menospreciarnos (Hablando de mi generación)
simplemente porque no paramos quietos (Hablando de mi generación)
miran las cosas con una indiferencia atroz (Hablando de mi generación)
ojala me muera antes de envejecer (Hablando de mi generación)

Esta es mi generación
Esta es mi generación, nena

Por que no desapareceis (Hablando de mi generación)
y dejáis de fastidiar todo lo que decimos (Hablando de mi generación)
No pretendo causar una gran sensación (Hablando de mi generación)
sólo hablo de mi generación (Hablando de mi generación)

Esta es mi generación
Esta es mi generación, nena

Mi generación

Por que no desapareceis (Hablando de mi generación)
y dejáis de fastidiar todo lo que decimos (Hablando de mi generación)
No pretendo causar una gran sensación (Hablando de mi generación)
sólo hablo de mi generación (Hablando de mi generación)

Esta es mi generación
Esta es mi generación, nena
Mi generación


La gente trata de menospreciarnos (Hablando de mi generación)
simplemente porque no paramos quietos (Hablando de mi generación)
miran las cosas con una indiferencia atroz (Hablando de mi generación)
ojala me muera antes de envejecer (Hablando de mi generación)

Esta es mi generación
Esta es mi generación, nena
Mi generación
Hablando de mi generación
(Hablando de mi generación)


Dentro de esta sección que insiste en saber de qué nos hablan las canciones, un himno generacional (y perdón por la facilidad). Una canción sublime que es, a la vez, todo un himno para un servidor (y para la mitad de mi generación (perdón, volví a hacerlo)). Una canción cantada por unos monstruos: My Generation, de The Who.

Corría el año 1965 cuando salió a la luz el primer álbum de unos chavales de las islas agrupados bajo la etiqueta The Who. Si el podio del éxito de la música popular internacional tiene a Beatles y Stones encaramados en las dos posiciones más altas, la eterna discusión de quién habría de encontrarse en tercera posición extiende el debate a una serie de grupos entre los que, estos chavales, deben de aparecer con las máximas posibilidades (y The Byrds, y The Kinks, y ...).

Son tan grandes que, aunque sea por una vez en la vida, hay que leerse sus nombres aunque sea a consta de olvidarlos diez minutos más tarde. The Who eran: Keith Moon, un baterista único del que otro día hablaremos más en detalle; John Entwistle, el bajo del grupo y sin lugar a dudas un referente mundial; Roger Daltrey, un front-man con todas las de la ley, aunque sacara de quicio a algunos americanos de esos que tienen dos manos, la derecha y la extrema derecha; Pete Townshend, posiblemente, junto a Hendrix el gran guitarrista de la música popular del siglo XX, sólo igualables por un puñado de avanzados como Page, Clapton, Beck, ...

Pero hoy toca hablar de la canción. Quién no conoce este tema?. Y lo cierto es que quien se acerque a The Who por él tiene muchos números de encontrarse con un escenario muy diferente de lo que podría haberse imaginado. Algo parecido al que se acerca a The Beatles pensando que todo es Yesterday. Circunstancia que, no obstante, no resta ni un gramo de genialidad y fuerza al tema.

Por aquel entonces los Who formaban parte de ese grupo de jóvenes británicos obnubilados con los sonidos R&B americanos y las reminiscencias delta (chavales como Richards, Davies, ...), y empapados como estaban hasta la médula se metieron en la elaboración de un grito de guerra para una generación perdida, el colectivo mod. Sacaron sus guitarras y sus ritmos a relucir y parieron una banda sonora y un lugar común donde volcar la rabia de la incompresión de unos pocos ante una sociedad adulta que les ignora, les malinterpreta y les aisla. El eterno problema generacional intrínseco a la humanidad misma.

Un punto especialmente característico de la misma es el efecto sonoro (cacofónico?) de Daltery al final de algunas frases, ese tartamudeo genial que el propio manager de la banda, Kit Lambert, encontró como un rasgo del carácter más intrínseco de la dicción adolescente británica de un chaval atropellado por soltar la idea que la rabia le ha creado. Un tartamudeo que hizo a la BBC no promover el tema hasta que tuvo fama suficiente por cautela ante posibles quejas de la audencia entendiendo la canción como una burla hacia la tatamudez (gente que se la coge con papel de fumar ha habido siempre).

Una curiosidad de la misma es el bajo de solo que se marca Entwistle. Como nadie se había parado a dar esa atención al bajo con anterioridad, era común en las primeras emisiones en televisión que la cámara, al llegar el momento, apuntara en plano corto las manos y la guitarra de Townshend, que permanecían paradas, mientras la línea evolucionaba y alguien (el realizador) miraba los monitores en busca de la raíz del sonido para pinchar donde tocaba.

Una canción preciosa donde las haya. Un temazo. Por algo nadie debería de ignorar quienes fueron The Who.

Cosas buenas a tod@s.

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People try to put us d-down (Talkin' 'bout my generation)
Just because we get around (Talkin' 'bout my generation)
Things they do look awful c-c-cold (Talkin' 'bout my generation)
I hope I die before I get old (Talkin' 'bout my generation)

This is my generation
This is my generation, baby

Why don't you all f-fade away (Talkin' 'bout my generation)
And don't try to dig what we all s-s-say (Talkin' 'bout my generation)
I'm not trying to cause a big s-s-sensation (Talkin' 'bout my generation)
I'm just talkin' 'bout my g-g-g-generation (Talkin' 'bout my generation)

This is my generation
This is my generation, baby

Why don't you all f-fade away (Talkin' 'bout my generation)
And don't try to d-dig what we all s-s-say (Talkin' 'bout my generation)
I'm not trying to cause a b-big s-s-sensation (Talkin' 'bout my generation)
I'm just talkin' 'bout my g-g-generation (Talkin' 'bout my generation)

This is my generation
This is my generation, baby

People try to put us d-down (Talkin' 'bout my generation)
Just because we g-g-get around (Talkin' 'bout my generation)
Things they do look awful c-c-cold (Talkin' 'bout my generation)
Yeah, I hope I die before I get old (Talkin' 'bout my generation)

viernes, 18 de mayo de 2012

Mods y otras hierbas

Al principio no había nada.
Luego vinieron los ritmos primitivos, la percusión, el golpear de un cuerpo contra otro. Y años y años de evolución y desarrollo en todos los campos y materias de la relación y el conocimiento humano. Mucho tiempo después, sobre la misma línea, nació el rock'n'roll y volvió locos a todos.

El impacto fue tan profundo que aún hoy se dejan sentir las consecuencias. Hubo sin embargo un tiempo en que el hombre se reveló contra el rock'n'roll. Lo tildó de anticuado y de estancado. De ser incapaz de reinventarse y de copiar el mismo modelo una vez y otra. Entonces extendió esa animadversión más allá de la música, hasta llegar a las indumentarias, la imagen, las costumbres mismas del género. En respuesta cambió la artificiosidad del rock'n'roll por una nueva artificiosidad. Más natural a su juicio, menos afectada, más acorde a los tiempos. Y cambió la chupa de cuero por la gabardina, la Harley por la Vespa, el tupé por el flequillo lacio y las faldas con almidón por los pantalones de pitillo. Eran diferentes, pero sobretodo eran modernos, contra lo vintage, nacía lo mod.

Es más sencillo cuando a un acontecimiento se le puede fijar una fecha concreta de inicio y otra de final. Como a una vida. Pero no siempre es tan inmediato. Absolute beginners, la novela de Colin MacInnes podría ser un punto de partida. Musicalmente venían del modern jazz y fueron extendiéndose hacia el soul y los sonidos beat y r&b que incorporaban bandas británicas (epicentro de esta escena). De entre los grupos que incorporaron estos sonidos y que se convirtieron en referencia de la juventud mod los indiscutibles The Who. Pero no hablaremos de The Who en este post. Serán nuestro punto de referencia.

Más adelante vino el que posiblemente fue el giro más importante en la música popular occidental desde la aparición de Elvis, el impacto de la cultura DIY (do it yourself) con los Sex Pistols a la cabeza. La cultura DIY cambió las reglas del juego y generó una ola que arrastró a multitud de jóvenes que se acercaban a la música abriéndoles la posibilidad de convertirse en auténticas estrellas sin necesidad siquiera de tener conocimientos musicales. Las consecuencias de esto las podemos comentar otro dia.
El caso es que, en medio de este remolino aún había gente que recogía el legado sixty y mantenía como referencia el sonido trabajado y aplastante de bandas como The Who.

Este fue el caso de tres chavales ingleses de Wokin: Rick Buckler, Bruce Foxton y Paul Weller. Éstos comenzaron sus andanzas allá por 1972 (si bien no publicaron su primer trabajo hasta el 77). Se llamaban The Jam.

El último álbum que estuve escuchando en el coche fue precisamente su primer trabajo, este que comentaba del 77, un álbum llamado In The City.

Parece mentira que primeros trabajos suenen tan bien, con la energía, la descarga y el equilibrio que suena este In The City. Me vine disparado a ver quién lo había producido y me encontré con Vic Smith. Smith es parte del alma del sonido Jam. Un tipo del que otro día podemos traer algunas producciones y que unió su talento a grupos de la altura de Judas Priest o Black Sabbath, pero también a Cat Stevens o Joe Cocker.
Doce temazos para no parar de escuchar y, si se tercia, bailar (que era, por otro, lado muy mod). Todos propios del grupo (principalmente de Weller) excepto las versiones Slow Down (de Larry Williams y que ya habían versionado otros como The Beatles) y la sintonía de la serie Batman (con la que habían hecho lo propio ya anteriormente The Who). Del resto... ni me atrevo a seleccionar una, rock del bueno, del exquisito diría, y, insisto, en un primer trabajo. No me suele dar tiempo de analizar las letras de los discos (ya voy de tanto en tanto metiendo letras en esa etiqueta que llamo lyrics), pero las de este disco son para pararse un ratito. Weller sabía lo que quería decir con ellas perfectamente.

The Jam se convirtieron en uno de los puntos de referencia del movimiento mod y mantuvieron una carrera cohesionada y uniforme. Enlazaron un número espectacular de singles en el top40 inglés hasta su desaparición en el 82. Un final de corte limpio con una serie de conciertos en su tierra natal. Una banda para escribir con letras de oro. Si no los conoces, en serio, te estas perdiendo algo grande.

Cosas buenas a tod@s.


martes, 3 de enero de 2012

Una de woodstock

Llevo unos cuantos días metido, por una razón y otra (posiblemente una incorrectísima forma de decir "por varias razones") en el Woodstock del 69 hasta las orejas.
Qué madrugada de sábado a domingo la de aquel festival! (... Canned Heat, Mountain, Grateful Dead, Credence Clearwater Revival, Janis Joplin, Sly & the Family Stone, The Who y Jefferson Airplane, todos seguidos) ... para enmarcarla. Tuve de hecho un proyecto de dedicarle una gramola, proyecto que, al final, quedó en nada.

Hay mucho escrito sobre el que es, posiblemente, el festival de música popular más conocido del siglo XX. Por otro lado no me gusta (y la mayoría de las veces no puedo permitirme) encontrarme posts de esos que tardas media hora en leer. Todo junto me llevan a saltarme el 98% de lo que se puede contar de él, para ir directamente a la actuación que hubo al final de aquella antológica madrugada, justo cuando amanecía el domingo 17 de julio de 1969, y Kantner, Balin, Kaukonen y Slick (snif) pisaban el escenario y soltaban su descarga folky-rock a un público tan colocado como rendido.



Me encantan esas imágenes de mañana tempranera de festival y los Jefferson encima de las tablas dándolo todo sobre un escenario un poco caótico ya, sin fondo, donde varias personas se agolpan a su alrededor: pipas, técnicos, invitados varios de backstage,... y me gusta imaginarles cansados pero conscientes del momento, como el personal que les observa y les escucha desde abajo.

Posiblemente Volunteers está entre sus tres temas más conocidos (junto a White Rabbit y Somebody to love). Si habéis sido seguidores de películas ambientadas durante la guerra del Vietnam, la habréis escuchado en más de una banda sonora. La canción está de lujo, pero el ambiente que transmite el video me parece único.
Un poquito de Marty Balin rompiéndose la voz y Grace Slick, no comment, siguiéndole en los coros...


Cosas buenas a tod@s