Mostrando entradas con la etiqueta david bowie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta david bowie. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de febrero de 2012

Comunismo, Anarquía, Nihilismo

El punto de partida se encuentra en las páginas del Ruta de este mes. En ellas Ignacio Julià apunta con su linterna aquí y allà el universo de un combo con peso propio en la música popular del siglo XX: CAN, dejando ver retazos de los miembros de la banda, fogonazos de ideas, vivencias y comentarios de sus componentes.

Y este punto de partida me da la excusa perfecta para traerlos al blog.

Me gustaría hablar de Stockhausen, del krautrock, de demasiadas cosas para hacer sencillo el post. Así que resumiré.

Años arriba o abajo es en la década de los 60 cuando una serie de compositores "serios" y académicos, miembros de la cultura oficial, esa que bebe de los conocimientos más elevados, se plantean la introducción en la composición del elemento electrónico. Éste les abre posibilidades hasta entonces ajenas a la instrumentación tradicional. No sin polémica comienzan a experimentar con técnicas de sampleo o se dedican a comprobar los límites de los sintetizadores (por llamar de alguna manera a lo que había disponible en aquel momento) y su capacidad para interactuar con los timbres conocidos.

Uno de estos músicos académicos fue Karlheinz Stockhausen. No entraremos en la obra de este afamado señor, pero sí le utilizaremos como lo que fue, un punto de referencia para muchos de los artistas alemanes que, desde la mitad de la década del amor, dieron forma y sentido a aquello que se llamó krautrock.

El término krautrock es en sí un juego de palabras. La col (kraut en alemán) forma parte de la cocina tradicional germana, especialmente como acompañamiento a carnes y tratada con sal vinagre para conseguir la fermentación que acabará en el chucrut. Pero kraut fue también una forma despectiva utilizada tras la Segunda Guerra Mundial para referirse a los alemanes. En definitiva, el propio movimiento utilizó la acepción para notar ese aire alemán diferenciador respecto de la música que iban a tomar como punto de partida. Y, ¿cuál era ese punto de partida?. Pues obviamente no buscaron fuera de este planeta. Tomaron los nuevos sonidos que, desde la gran manzana, ya se extendían por todos los oídos inquietos del globo. Los nuevos caminos abiertos por The Velvet Underground, pero también el rock progresivo de los Pink Floyd, los trabajos a la batería de John Bonham, de Keith Moon, de los Beatles más psicodélicos, las actitudes abiertas y heterodoxas de un Zappa.

Sin embargo el krautrock, que sí podría tener sentido como movimiento, no lo tuvo como género musical. Me pasa con él lo que me ocurre con el post-punk. Es un cajon de sastre donde encontrar músicas muy diferentes entre sí. Genera un marco, una cultura de regeneración de la base popular del arte dejando que este se desarrolle sin reglas fijas.

El krautrock tuvo influencias decisivas en grandes nombres de la música anglosajona. Quizás los más conocidos los personificados por David Bowie (no hace mucho comentábamos aquí uno de sus LPs de la llamada etapa berlinesa), Iggy Pop, Brian Eno o Lou Reed (que al contrario que su colega Cale, fue más influenciado que influencia).



CAN (Communism, Anarchism, Nihilism) fue uno de los grupos que conformaron el extenso abanico del krautrock. Ignacio Julià, en su comentado artículo, nos va dejando pinceladas de sus componentes, de Irmin Schmidt a los teclados, del gran Jaki Liebezeit a la batería, de Holger Czukay al bajo, de Michael Karoli a la guitarra o de Damo Suzuki (sin olvidar al breve Malcom Mooney) a la voz. Lo hace tomando como excusa la reedición de Tago Mago, un trabajo en que los alemanes alcanzaron una de las cimas de su composición. El artículo se encuentra sólo en la edición de papel (o no lo he sabido encontrar en la versión web), de forma que poco puedo hacer para enlazarlo, aparte de animaros a invertir 4,50EUR en el primer kiosko decente que encontréis (que esa es otra).

Una de las características que los propios integrantes de CAN refieren respecto a su método de composición es la paridad llevada al extremo. Para ellos cada instrumento tiene el mismo peso (voz incluida). No existe un motor que arrastra todo lo demás. Es la conjunción de todos lo que produce el sonido, la comunión en la composición y en la interpretación. Cuentan como, de sus propios ingresos gracias a sus ventas y actuaciones, destinaban parte a la propia financiación del grupo.

No es este el post de las melodías pegadizas. Es más bien el de señalar con el dedo esas otras músicas que descubrir. Y, en este caso, no hablamos de ninguna subcorriente underground. El krautrock no es mainstream, pero sí es una parte fundamental e indiscutible de la música popular. Sin gente cono CAN, pero también sin gente como NEU! o Kraftwerk, no tendríamos la música electrónica que conocemos hoy día, o al menos tal y como la conocemos.



Cosas buenas a tod@s.

martes, 31 de enero de 2012

Date una vuelta por el lado salvaje

Holly llegó de Miami Florida.
Se atravesó todo E.E.U.U a dedo.
Se depiló las cejas en el camino,
se afeitó las piernas y entonces se hizo "ella".
Dijo, eh chico!, date una vuelta por el lado salvaje
Dijo, eh chico!, date una vuelta por el lado salvaje.

Candy llegó de Island
En la parte de atrás era la querida de todos.
Pero nunca perdió la cabeza,
ni siquiera cuando la chupaba.
Dijo, eh chico!, date una vuelta por el lado salvaje
Dijo, eh chico!, date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color cantan: du,du,du,du...

El pequeño Joe nunca la regalaba.
Todo el mundo tenía que pagar y pagar.
Un polvo aquí, un polvo allá.
La ciudad de Nueva York es donde dijeron
eh chico!, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo digo, eh Joe!, date una vuelta por el lado salvaje.

Sugar Plum Fairy llegó y salió a la calle
Buscando alimento para el alma, y un lugar donde comer.
Fue al Apollo
Deberías haberle visto bailar
Ellos decían, eh Sugar, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo decía, eh cariño, date una vuelta por el lado salvaje.

Jackie iba colgada de anfetas
Se creyó James Dean por un día.
Luego, imagino que se la pegó
Creo que el Valium le habría ayudado a bajar
Ella dijo, eh chico, date una vuelta por el lado salvaje
Y yo dije, hey cariño, date una vuelta por el lado salvaje
Y las chicas de color cantaban: du du du du...




Transformer es uno de lo álbumes que, si existen discos en el cielo, Dios tiene metido en una funda de plástico y le pasa con cuidado una balleta húmeda antes de clavarle la aguja.
Cómo decir a estas alturas que los personajes que aparecen aquí son todos reales y corresponden a travestis de la onda de Andy Warhol.
De hecho todas las historias, detalle a detalle, que se resumen en la canción son verídicas. La misma Holly Woodlawn, protagonista de la primera estrofa, le contaba a Dave Simpson en The Guardian el trasfondo de la letra de Lou Reed.

Una línea de bajo espectacular por la que Herbie Flowers cobró tan solo 17 libras, un solo final de saxo de un vecino de la infancia de Bowie, Ronnie Ross, que realizó la grabación sin saber, hasta el final, que había sido el pequeño David al que daba clases de jovencito el que le había implicado en todo. Pero, por encima, una producción única de Mick Ronson y David Bowie.

Una canción de la que merece la pena saber qué nos cuenta.

Holly came from Miami FLA
Hitch-hiked her way across the USA.
Plucked her eyebrows on the way
Shaved her leg and then he was a she
She said, hey babe, take a walk on the wild side,
Said, hey honey, take a walk on the wild side.

Candy came from out on the island,
In the backroom she was everybody's darling,
But she never lost her head
Even when she was given head
She said, hey baby, take a walk on the wild side
She said, hey babe, take a walk on the wild side
And the coloured girls go, doo doo doo, doo ...

Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York city is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I Said hey Joe, take a walk on the wild side

Sugar Plum Fairy came and hit the streets
Lookin' for soul food and a place to eat
Went to the Apollo
You should have seen him go go go
They said, hey Sugar, take a walk on the wild side
I said, hey honey, take a walk on the wild side

Jackie is just speeding away
Thought she was James Dean for a day
Then I guess she had to crash
Valium would have helped that dash
She said, hey babe, take a walk on the wild side
I said, hey honey, take a walk on the wild side
And the coloured girls say doo doo doo, doo ...

Ah!, por si alguien se queda con hambre de conocer más cosas sobre Transformer, una pequeña reseña de Music is my savior aquí.
Cosas buenas a tod@s.

domingo, 22 de enero de 2012

Heroes

Primer disco de David Bowie que comento por aquí: Heroes; segundo de una trilogía que unió, en Berlín, a tres genios: el propio Bowie, Toni Visconti y Brian Eno. Los otros dos trabajos que la completan son, por orden cronológico,  Low y Lodger.
Esta era uno de los miles de agujeros que voy intentando rellenar como buenamente puedo. Conocía, seguramente todo el mundo conoce, el tema homónimo (de hecho el segundo más versionado de el Duque), pero desconocía por completo los temas instrumentales.

Y de hecho creo que es lo más destacable del álbum para los neófitos (léase "yo"). La seña de identidad, la firma, de un Brian Eno metido hasta el cuello en experimentación con sintetizadores y electrónica. En otro tiempo y otro lugar dediqué unas cuantas horas a Eno, desde sus inicios en Roxy Music junto a Brian Ferry hasta la época dorada de los U2 desde The Joshua Tree hasta Achtung Baby. Incluso, alguno lo recordará, me paré un ratito en sus músicas ambientales. En Heroes abunda en aquel sentido y, ahora junto a Bowie, desarrolla dos melodías sorprendentes: Moss Garden y Neoköln. Bajo mi punto de vista ambas superiores al instrumental que compone él solo bajo el nombre de Sense of doubt.

Como creo que el desconocedor del álbum se sorprenderá tanto como yo, daré entrada a Moss Garden (Jardín de musgo) diciendo que lo mejor es imaginarse medio dormido, metido en una bañera caliente en una casa de Osaka mirando el jardín japonés a través de una puerta de papel de arroz entreabierta. Moss Garden suena así





¿Qué tal? No sé, si alguien tiene en mente cargarse el ipod para irse al spa a lo mejor le he dado una idea.
Coñas a parte me parece un tema bueno. El primero que me sorprendió en la primera escucha del disco. Muy Eno (creo que más Eno que Bowie) y, posiblemente, desubicado en este trabajo, pero "ole" por el de Brixtol colaborando en él e incluyéndolo (y "ole" por el talante siempre osado de Visconti, a la postre productor del álbum).

El segundo tema instrumental que me cazó fue Neuköln. Lo escuché sin saber a qué hacía referencia el nombre y lo que más me chocó fue un sonido como de algún tipo de flauta oriental o algo así que salía de la nada y que se seguía por una guitarra eléctrica (la de Robert Fripp, que cogió un avión a Berlin, grabó todas sus guitarras en un día, y se volvió para los USA). Más tarde supe que hacía referencia al barrio turco de Berlin. Otro tema instrumental y ambiental, en este caso para imaginarse un Neuköln en la primera luz del día, con calles desiertas y frías, justo en esos minutos,escasos, antes de quela vida tome posesión de las aceras de nuevo. Neuköln suena así:



Sobra decir que estos temas instrumentales no desmerecen lo más mínimo la parte vocal, mucho más Bowie, por supuesto, pero hoy preferí centrarme en la anécdota y dar a conocer la cara oculta de un disco de los grandes, de los citados en los libros. El que fue disco del año para la reputada revista musical inglesa NME (The New Musical Express). Y aprovecho y me dejo una última anécdota. Si se deletrea el acrónimo de la revista en inglés (NME), se escucha la palabra inglesa "enemy" (enemigo), un juego de palabras utilizado por los no siempre agraciados en las críticas y comentarios de la publicación.

Y esto fue lo que me sorprendió de esta primera escucha de Heroes, solo dos palabritas para Visconti, por quien he pasado demasiado por encima: "The Idiot" sigue siendo para mí su mejor trabajo. Un día hablaremos de "The Idiot".

Palabras clave para inquietos lectores en busca de los caldos de cultivo que generan las cosas: krautrock, Neu!, Can, Kraftwert. Para otro post.

Cosas buenas a tod@s.